Rosalía menciona “Berghain” y abre el debate sobre el techno en el mainstream

¿Inspiración artística o tendencia vacía?

La artista española Rosalía ha vuelto a atraer el foco mediático al publicar en su boletín una partitura titulada “Berghain”, en clara referencia al legendario club berlinés de techno. Este gesto ha encendido la curiosidad de su audiencia: muchos fans han incluido vídeos tocando la partitura y especulando sobre una posible mezcla de música electrónica más pura en su próximo álbum. 

¿Qué hay detrás de la partitura?

Rosalía publicó hace poco un fragmento musical en formato partitura bajo el título “Berghain”, lo que ha dado pie a múltiples interpretaciones. Algunos analistas señalan que la secuencia podría combinar elementos barrocos (“Barroc 108”) con ritmos acelerados, lo que sugiere un giro creativo hacia sonidos más industriales o electrónicos. 

El club Berghain, ubicado en Berlín, no es simplemente una sala de fiestas: desde su apertura es considerado un punto de referencia global del techno, asociado a la libertad, al anonimato y a la autenticidad estética y sonora. Mencionar “Berghain” no es nombrar un lugar cualquiera, sino invocar una filosofía. 

El techno: del underground a la moda

En los últimos años, el techno ha experimentado un crecimiento exponencial en la cultura popular. Lo que antes era un fenómeno subterráneo en clubes clandestinos y pistas de baile se ha convertido en una estética que muchos artistas mainstream adoptan: cuero, luces frías, actitud “oscura”, referencias a lo industrial. Pero este cambio plantea preguntas importantes. Porque la esencia del techno no está en la apariencia, sino en valores como la comunidad, la libertad de ser uno mismo, la resistencia frente al sistema y el disfrute colectivo del sonido.

Cuando un símbolo del underground se convierte en fetiche de masas, cabe preguntarse: ¿se está homenajeando su origen o se está banalizando su discurso?

Reflexión desde Rave Mood

En Rave Mood creemos que la música electrónica es algo más que un género: es un movimiento cultural que merece respeto, autenticidad y comunidad. No criticamos la inspiración artística —la fusión, la evolución y el intercambio musical siempre han existido—, pero sí creemos que cuando un estilo se apropia como moda sin profundidad, corre el riesgo de perder su esencia.

Si Rosalía está efectivamente explorando el techno, perfecto. Pero que lo haga desde el conocimiento, la sensibilidad y la comprensión de los valores que sostienen esta cultura. Porque la pista no es solo un escenografía; es el lugar donde la música conecta, une y libera.

¿Y tú qué opinas? ¿Crees que esta mención de “Berghain” es un acto de respeto al techno o un gesto simbólico sin raíces? Déjanos tu comentario.

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